lunes, 21 de mayo de 2012

Un escudo en un capitel de la iglesia de Trujillo


La  Iglesia de Santa María la Mayor se encuentra en Trujillo, Cáceres. Fue un edificio del Siglo XIII aunque fue reconstruida y ampliada en el siglo XVI en estilo gótico.

 Tiene tres naves y cabecera poligonal, abovedada con crucería compleja y dos campanarios. Una de las torres se llama “ Torre Nueva” y la otra se llama “Torre Julia” que pertenecía al estilo tardorománico del siglo XIII. Esta torre tuvo que ser derribada en 1871 por los daños sufridos por los terremotos.

Lo que podemos ver ahora es una reconstrucción en el siglo XX siguiendo fielmente su fisonomía.

En 1972 durante la reconstrucción de la Torre Julia el cantero Antonio Serván se tomó la libertad de tallar en uno de sus capiteles el escudo de su equipo de futbol favorito, el Athletic Club de Bilbao. Este hecho produjo una polémica que estuvo a punto de llevar a la cárcel al cantero.

Mi opinión es que si la reconstrucción se hizo para intentar que se asemejara todo lo posible a lo que era antiguamente la torre, ese escudo ahí está  totalmente fuera de lugar. Si todas las personas que hicieran algún tipo de reconstrucción en un monumento histórico se permitieran la licencia de añadir algo a nivel personal la imagen de nuestros monumentos habría ido cambiando a lo largo del tiempo, teniendo una mezcla de muchos estilos y épocas diferentes.
Pienso que las reconstrucciones de nuestro patrimonio artístico deben ser fieles a los estilos de su construcción inicial y estos hechos anacrónicos deberían  estar castigados  de alguna forma porque es un atentado contra nuestros monumentos.


 
Escudo en la iglesia de Trujillo.

Nuestra Señora de Belen



En una localidad muy próxima a Zafra llamada  Puebla de Sancho Pérez hay una ermita que está dedicada a la Virgen Nuestra Señora de Belén.
Esta imagen fue encontrada, según cuenta una leyenda, allá por el año 1380 por un pastor mientras apacentaba su ganado en las afueras del pueblo, en un lugar conocido como Calvario.

Poco podemos saber sobre el origen de la talla más de lo que nos cuenta la tradición debido a que no existe documentación alguna al respecto pero los rasgos estilísticos de la imagen nos llevan a la época en que la leyenda sitúa la invención de la Virgen de Belén.
La imagen encaja perfectamente con una estética gótica. La escultura representa a la Virgen de pie, con postura frontal llevando al niño en su lado izquierdo con ambas manos. Viste túnica ceñida a la cintura sobre la que cae un manto sobre los hombros que deja a la vista el cabello. El Niño viste túnica y sostiene en sus manos un libro, cuya escritura parece mostrar.
La escultura está realizada en alabastro y mide 81 cm de altura, con su parte trasera plana sin tallar por lo que se trata más bien de un alto relieve que de una escultura, que tal vez, estuviese pensada para ir adosada a un muro.

La talla presenta policromadas las cabezas, manos, pies y ribeteado del manto y túnica de la virgen, y restos de una decoración dorada en la túnica del niño.

Aunque hoy la talla se nos presenta completa, hace unas décadas aparecía vestida con ropas naturales que solo dejaban ver los rostros de la obra original. La costumbre, de presentar a las imágenes con un mayor naturalismo, probablemente heredada del periodo barroco, nos privaba de contemplar a la Virgen de Belén en su plenitud escultórica.
Mi valoración es que la imagen de la Virgen de Belén de la Ermita de Puebla de Sancho Pérez, posee un alto valor histórico, debido a su gran antigüedad, y que se trata de una joya de nuestro patrimonio cultural, que gracias a las restauraciones a las que ha sido sometido, ha llegado a nuestros días en un aceptable estado de conservación.

 
Imagen de la virgen Nuestra Señora de
Belén